jueves, 5 de abril de 2012

¿Por qué llueve en Semana Santa?

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Este año también, este año la lluvia ha acudido a su cita anual con la Semana Santa. Parece increíble pero casi siempre llueve en Semana Santa, año tras año raro es que no llueva algún día de nuestra Semana de Pasión.
A nadie se le escapa que la lluvia desluce sobremanera los desfiles procesionales; aquellos que en plena estación de penitencia se encuentran con la lluvia, tienen que volver a sus respectivos templos a prisa y corriendo, otros ni siquiera pueden salir a la calle por culpa de la dichosa lluvia que cae o que se predice que va a caer.
Los preparativos de todo un año, los ensayos de los costaleros, de las bandas, la ilusión de los nazarenos por acompañar a su Cristo o a su Virgen… se van al traste por culpa de la lluvia y no es raro contemplar la tristeza y las lágrimas de algunos de ellos por no poder procesionar este año tampoco.
Que la lluvia es necesaria no lo discute nadie, pero que precisamente llueva durante estas fechas y en un año en donde ha llovido tan poco parece mala uva. Aunque sólo es el azar en forma de mala suerte el que hace que esto sea así y no hay por qué buscarle otra explicación. Aquellos que se hacen preguntas fuera de toda lógica deberían saber que el que llueva en Semana Santa es el resultado de la fecha en que se celebra y también fruto de la casualidad.
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Desde el Concilio de Nicea (año 325) se decidió que la Pascua de Resurrección fuera el domingo inmediatamente posterior a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera (21 de marzo). Así, el Domingo de Ramos es siempre el domingo anterior a dicha luna. Por ello, esta celebración puede oscilar entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
El argumento que esgrimen algunos de que la Semana Santa es lluviosa o inestable por la relación entre la luna llena y la fecha de Pascua que suele traer precipitaciones no tiene ninguna base científica, lo cierto es que es la primavera la responsable de un tiempo tan variable como inseguro. En esta época del año podemos esperar cambios bruscos de temperatura y de condiciones climatológicas en apenas horas. Podemos pasar de la manga corta al abrigo o del sol a la lluvia, todo esto es posible en estas fechas y la Semana Santa coincide con ese período de la primera mitad de la primavera, más proclive a estos cambios.
El que la Semana Santa sea una fiesta móvil en el calendario no ayuda en nada a encontrarse con un tiempo más o menos estable durante esos días. No todos los años llovería el 1 de abril por poner un ejemplo, de ser esa fecha en la que siempre se celebrase la Semana Santa, pero al oscilar su celebración entre el 22 de marzo y el 25 de abril como se ha dicho antes, las posibilidades de toparse con un tiempo desapacible durante esa semana son bastante más probables al coincidir con la estación más inestable del año.
En resumen, las principales razones para que casi siempre llueva en Semana Santa son las siguientes:
  • La Semana Santa coincide con la época del año en donde el tiempo es más inestable.
  • Es una fiesta variable en el calendario.
  • La casualidad y el azar.
Estas y no otras son a mi juicio las causas por las que es tan frecuente que llueva durante la Semana Santa fuera de argumentos místicos, de prejuicios o de otras connotaciones absurdas, ridículas y fuera de toda lógica.
Marco Atilio





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1 comentario:

Barómetrix dijo: dijo...

Acabas de hacer y contestar la pregunta del millón ¿Por qué llueve en Semana Santa?
Como antiguo cofrade y como devoto de la Semana Santa, lamento mucho lo que la climatología está haciendo con ella, pero debido a la sequia que padecemos, estas lluvias son un regalo del cielo y son muy bien recibidas por el campo y los agricultores, así como por los embalses que están bastante mermados en su capacidad.
La meteorología no está aliada con la Semana Santa, como viene ocurriendo en los últimos años, volvemos a ver a numerosos costaleros, cofrades y fieles afligidos, llorando, porque la lluvia les impide salir en procesión con sus imágenes a hombros, pero esto se veía venir, aunque todos albergábamos la esperanza de que no lloviera en estos días tan señalados.
Si hay sequía porque hay sequía, si llueve porque llueve, menos mal que están los refranes y que se cumplen, ("Nunca llueve a gusto de todos") porque estamos ante una de las peores sequías de los últimos años, y hacen falta dichos como el de que "el invierno no ha pasado hasta que abril haya acabado", porque esta lluvia viene como agua de Dios para el campo los embalses y para la polución, con lo que el refranero vuelve a cumplirse:" Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír " "en Abril aguas Mil", "charco pasado santo olvidado", "Marzo ventoso, Abril lluvioso, hacen a Mayo florido y hermoso", "no hay Abril que no sea vil, al principio, al medio o al fin", " si Abril fuere frío, habrá pan y vino; Y si frío y mojado, seguro está el año.", "parte su tiempo Abril entre llorar y reír".